¿ QUÉ ES Y EN QUÉ CONSISTE LA GANADERÍA ?

La ganadería extensiva la podríamos definir como una actividad del sector primario que tiene como finalidad la explotación y cría de ganado. Dependiendo del tipo de ganadería, se obtendrán diferentes productos de origen animal para el consumo.

En nuestro caso, hablaremos de la ganadería porcina, de la cual obtenemos todos los productos que el cerdo nos ofrece, entre ellos, el jamón ibérico.

Existen 3 tipos de ganadería y optar por una u otra dependerá principalmente de la zona geográfica, del tipo de ganado y de una serie de condiciones concretas; tenemos la ganadería extensiva, la intensiva y también, la ganadería mixta. De estos tres tipos, nosotros nos centraremos en la primera de ellas, la ganadería extensiva.

 

LA GANADERÍA EXTENSIVA.

 

Decimos de la ganadería extensiva que es aquella que tiene lugar al aire libre, aprovechando el medio natural. De esta manera, la ganadería hace uso de los recursos medioambientales para la explotación. Este tipo de ganadería tiene una gran ventaja con respecto a las demás, la calidad de los productos que se obtienen, son de mayor calidad.

En Europa, la ganadería extensiva no es precisamente la más utilizada para la cría del ganado, en nuestro caso, del cerdo, sin embargo, en España es más habitual, aunque no es la más extendida. De toda la producción total porcina, solo un 2% utiliza este modelo de ganadería, pero hay que destacar que casi el 100% es exclusivamente dedicada al cerdo ibérico y de este, casi un 20%, al cerdo ibérico de bellota.

 

El cerdo ibérico de bellota se cría en la dehesa, alimentándose de pastos, rastrojos y fundamentalmente de bellotas. El vínculo que hay entre la dehesa y el cerdo ibérico, es imprescindible para conseguir los productos de mayor calidad.

 

Es gracias a este tipo de ganadería y al preciado ecosistema con el que contamos, el poder conseguir jamones ibéricos y productos derivados del cerdo de tan alta calidad.

 

En España existe además una normativa que define la carga ganadera máxima, pero que permite que las comunidades autónomas establezcan criterios más restrictivos. Si se supera la carga establecida, la explotación no se puede considerar extensiva, aunque los animales estén al aire libre. Esto se hace para aprovechar los recursos de manera racional y evitar así la sobreexplotación. Es por ello que la carga ganadera máxima se regula anualmente, en función de los recursos disponibles para ese año.

 

Es este sistema de ganadería, la extensiva y en nuestro caso, de porcino, la que, a raíz de un buen manejo y control de cada uno de los parámetros, lleva a que se consiga un equilibrio entre conservación del medio y producción.

 

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